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6.12.15

Julio y Emilio, una pareja de órdago


Un paseo por el Mus

lasmus-@s


Fuente:
Entrevista en Deia digital, http://www.deia.com/   

Julio y Emilio, una pareja de órdago

"RECIENTEMENTE SE PROCLAMARON EN BILBAO CAMPEONES DEL MASTER NACIONAL DE MUS, DONDE PARTICIPARON 628 JUGADORES

UN REPORTAJE DE JOSÉ BASURTO - Martes, 8 de Diciembre de 2015 - Actualizado a las 06:04h


Julio y Emilio posan en el interior del Casino Bilbao, en cuyos salones se jugó la fase previa del campeonato.

EL Athletic y el mus son las grandes pasiones confesables de Julio Salaberría y Emilio Melgosa. Con el equipo rojiblanco se limitan a ser espectadores, pero en el mus son los protagonistas. Recientemente acaban de ganar el Máster Nacional de Mus, celebrado en Bilbao, que es algo así como la Champions de este popular juego de cartas a nivel estatal. En la capital vizcaina tomaron parte 314 parejas, que llegaron a la fase final tras superar las respectivas clasificaciones provinciales. En definitiva, se trata de un torneo en el que han participado alrededor de 25.000 personas, una cifra que da más valor al triunfo conseguido por Julio y Emilio. No se lo esperaban porque en las dos ediciones anteriores les eliminaron a la primera de cambio. Sin embargo, en el Máster, disputado en el hotel Gran Bilbao, llegaron a la final tras superar 14 partidas en unas maratonianas jornadas que finalizaban a las cuatro de la mañana. Pero el esfuerzo mereció la pena. Julio y Emilio son en estos momentos los mejores jugadores de mus de todo el Estado.

Una de las claves de su éxito es que llevan veinte años jugando como pareja al mus, “y nunca discutimos durante la partida”, dicen.

Julio y Emilio se conocen desde hace muchos años y tienen bastantes cosas en común. Además del Athletic y el mus, los dos son de Galdakao y trabajan como visitadores médicos. Precisamente, se conocieron cuando los dos trabajaban para la misma compañía farmacéutica. De eso ya hace más de 20 años. Y en esa época fue cuando comenzaron a cimentar la pareja de mus que en el Máster ha resultado imbatible. Los dos llegaron al mus por diferentes caminos. Julio comenzó a practicar con amigos a los 17 años y Emilio tuvo la suerte de que a su padre “le gustaban mucho los juegos de cartas”. Llevados por la amistad, comenzaron a jugar juntos y a participar en pequeños torneos. Por ejemplo, en el bar Oñarte de Galdakao, que Emilio lo define como “el templo del mus de Bizkaia”, o en el Arrien, de la misma localidad vizcaina, donde todos los sábados suelen echar la partida en el “campeonato rápido” que organiza el propietario del local hostelero. Allí pasan unas horas jugando, “pero sin olvidar la familia”, resaltan. Porque Julio y Emilio quieren dejar claro que “nos gusta jugar al mus, pero no somos unos fanáticos; lo hacemos como hobby”. De ahí que únicamente practiquen los fines de semana. Tampoco participan en muchos torneos a los largo del año. “En unos cinco o seis”, señala Julio, “y lo hacemos por amistad con los que organizan los campeonatos”. Lo que sí hacen es jugar siempre juntos. Esa es una de las claves de su éxito. “Nosotros nos llevamos muy bien, porque somos amigos ante todo, y jamás discutimos durante la partida”, dice Julio, “porque si discutimos, la otra pareja se puede venir arriba”.

Tras veinte años de compartir tapete, la compenetración es absoluta entre ellos. “Todavía no hemos llegado a saber las cartas que tiene el otro con un mirada, porque no tenemos telepatía, aunque ya nos gustaría”, dice Emilio, “pero sí es verdad que nos pasamos muchas señas”. Porque las señas, “son importantísimas”, recalca Julio, “a pesar de que mucha gente diga que no sirven para nada”. Quienes conocen a Julio y Emilio dicen que “son los mejores pasando señas”. Ese y otros muchos factores les llevaron a jugar la final del Máster. Por ejemplo, “la concentración”, destaca Julio. “En un campeonato de este nivel necesitas tener una concentración bestial porque son muchas horas y muchas partidas y al final no tienes bien la mente”, comenta. Por eso, ambos coinciden en que “el éxito de nuestro triunfo fue que estuvimos muy firmes y muy concentrados”. Mantuvieron el tipo, el sábado, por ejemplo, desde las diez de la mañana hasta la cuatro de la madrugada después de haber estado la víspera hasta las tres y media de la madrugada disputando partidas. Así que, superado lo más difícil, llegaron “muy tranquilos” a jugar la final el domingo por la mañana. “La verdad es que fue la partida más fácil”, dicen, “porque la pareja rival, que son de Bilbao y amigos nuestros, llegaron muy cansados y no tuvieron suerte”. La txapela que les dieron acredita su pericia en el mus, conseguida tras muchas partidas juntos. Y así seguirán, jugando los fines de semana en Galdakao y “en un par de campeonatos” que les requieren los dueños de los bares amigos. Todavía queda mucho para la cita del año que viene del Máster en Segovia."

Un saludo,