Jugadores conectados

Próximos campeonatos en Uceda 21 y 22 de Julio con barbacoa el Domingo, campeonato de Otoño 20 y 21 de Octubre.

ZAPPING MUS remake


iGracias a Mecala, me recordó que existe un "lugar en la blogosfera" en su momento bloggeado por él que es una "fuente digna" de remake, por ello iré insertando su archivo por orden cronológico, así podrémos "degustar" los artículos más apetecibles acontecidos en su momento.... Sin duda lo difrutaréis.....
Espero que os "vayáis involucrando", e insertéis los comentarios de las experiencias que tengáis sobre ello...

!Gracias Mecala!





domingo 4 de febrero de 2007

SOBRE DESCARTES
en www.elmus.org
Se han dicho muchas cosas y muy buenas sobre los descartes. Creo que es un tema que no se acaba, si no que de forma cíclica aparecen artículos, comentarios y mensajes en foros con respecto a la conveniencia de quedarse con tal o cual carta. comienzo aquí el trabajo de intentar recopilar todo lo posible sobre descartes:Los tres siguientes mensajes aparecieron en el foro de http://www.elmus.org/ en agosto de 2006.

Hola a todos los maestros del mus de este foro:Hay un tema que no dejará nunca, creo yo, de ser polémico, los descartes. ¿Con qué debemos quedarnos?El otro día, con un tanteo bastante igualado y a falta de diez para salirnos, yo era mano y sólo me habían venido dos pitos. Hubo mus y como vi que mi compañero se quedaba con tres, decidí quedarme a chica.Quizá no hay descartes buenos ni malos, tan sólo depende de si sale o no sale. En este caso no salió, me vino un cinco y un siete, cortaron el mus y les dimos a grande, con los tres reyes con los que se había quedado mi compañero, a chica y a pares. Casi nos salimos, pero mi compañero me echó la bronca por quedarme a chica siendo mano.¿No debo quedarme eso de mano nunca? ¿ni siquiera cuando sabía que él se había quedado a grande?Me encantaría saber vuestra opinión en este tema porque después de buscar un poco en la red he visto que el tema de los descartes es polémico respecto a lo que hacer con un caballo, con dos caballos y sobre todo con los pitos, por eso he decidido recurrir a los estudiosos del mus que habitan es la espesura de este foro que es un hábitat natural inmejorable para cualquier musolari con inquietudes y amor por este juego.Un saludo a todos. 

Hola colega musolari;bueno, pues he de decirte que sin duda tú eras el que tenías que haber echado la bronca a tu compañero por darse mus con 3 reyes a falta de 10 piedras.Echemos cuentas: grande, chica, el por que no de pares, pares, medias y dos de juego: 8 tantos...a falta de 2 os hubiérais quedado.¿a qué esperaba tu compañero para cortarlo? ¿a que la pareja contraria pillara mejores pares o juego?Imaginemos por otro lado que tu compañero no tiene 3 reyes...pienso que a falta de 10 piedras es arriesgado que te quedes con 2 ases en el descarte...no cogerás juego y eres mano.Mi consejo es q tires los dos ases....(y que le hagas ver a tu pareja lo que te comenté!)Un abrazo.Dani.
Yo lo que veo que con un tanteo de 30 a 30 si mi compa lleva RRR o RRC o RRS y yo dos pitos casi que lo que procede es cortar el mus. Si no lo hemos cortado y hay mus yo iré a buscar juego y si es 31 mejor así tienes un seguro para tu compa, pues tres ases con descartes y tan arriba en el tanteo son muy peligrosos.No hay mus. Saludos cordíales. TORETE.


domingo 4 de febrero de 2007
SOBRE DESCARTES
en www.elmus.org 2
Vuelve a salir el tema de los descartes en enero de 2007 y esta vez progresamos un poco más. Incluso comenzamos lo que podría ser "La Ley del Descarte".
Propongo una nueva idea, y es que cada uno aporte su particular visión sobre los descartes: ¿tenéis alguna regla particular para decidir qué cartas quedaros? ¿las veintiuna son recomendables siempre o sólo de mano o sólo si son con pares? ¿las once son una buena opción o un desastre? ¿os quedáis con R66? ¿y otras parejas con rey (aparte de las figuras)? ¿y con medias que no sean de reyes o de figuras? ¿quedarse con rey-sota o sólo el rey? ¿algún otro descarte "raro" que conozcáis o recomendéis?Saludos de la Academia. ACME.
El asunto de los descartes está magnificamente tratado en el libro de "las probabilidades en el mus" de Miguel Angel Gil Martinez. El autor explica tanto su estrategia a la hora de descartarse ( Yo personalmente estoy bastante de acuerdo con él salvo algunos matices)como las probabilidades de ligar.Evidentemente los descartes como todo en el mus también se realizan en función del tanteo(Ej.10,7,6,5 me quedaré a la 21 de mano con un tanteo de 35 a 12 pero iré a por cuatro con 10 a 10). Depende la partida también se pueden variar para que no te cazen el estilo de juego.De todas formas el mejor descarte que existe siendo postre desde mi punto de vista es quitar el mus. Siendo mano podemos darlo de vez en cuando pero tampoco mucho.Las 21 con pares es atractiva, pero el descarte irá tambien en función del tanteo y de como juegue la pareja rival. Ej. Si es miedosa pues a por dos. Si es lanzada a por una y buscar cruzada de pares o 31.Los dos 6,6 o los dos 7,7 se pueden intentar si no eres mano.Si llevas figura con ellos lo mejor posiblemente sea cortar y jugarlos. Siendo postre de la pareja mano no está mal ir a por una si llevas el rey. Siendo pareja mano y llevando un rey normalmente me quedo con la figura si es caballo y la sota en función de las cartas que pida mi compa y el tanteo. La sota con rey me la quedo siendo postre de la pareja mano. Siendo pareja postre no me planteo mucho los descartes pues practicamente no doy la oportunidad (luego me las dan todas en el mismo lado, pero al menos lo intento).No hay mus. Saludos Cordíales. TORETE.
Tienes razón ACME, la participación en el foro va un poco por temas, y quizás últimamente las participaciones eran algo técnicas, no obstante, bienvenidas sean! pues siempre se plantean cosas interesantes.En cuanto a tu tema (descartes, en efecto es interesante, si bien coincido con Torete en que depende de muchos factores. Uno de ellos, no comentado por mi amigo Torete, es el número de cartas que se tiran el resto de jugadores (incluído nuestro compi), pues si se tiran de tres o cuatro, puedes calcular que quedan muchas figuras (y por ende Reyes), lo que puede hacer muy bueno un R66 de mano, por ejemplo, o la 21 con R65.Si es verdad que yo particularmente no me quedo casi nunca a la 21 de mano si no llevo RR (salvo que me queden 3 o 4 para salirnos y a los otros muchas). Lo que me admira es esa gente que siendo mano se queda con R11 en busca del duplex... es algo que a veces sale, pero no entiendo como asumen ese riesgo... y hay muchos!Un saludo a todos. NI MUS NI OSTIAS! Conunpar.
Como bien ha intuido Torete, en realidad este cambio de tercio era tan sólo aparente, y detrás de él se esconde otra vez la matemática y la combinatoria, siendo quizá este de los descartes uno de los aspectos del mus donde más podría definir un buen estudio matemático que tenga en cuenta los diversos factores comentados y determine con bastante fiabilidad cuales son los mejores descartes. Tendré que comprarme el libro que tanto recomienda.De todos modos, a falta de las conclusiones matemáticas, la experiencia suele ser muy sabia, y al final casi todos tenemos bastante claros los descartes en cada caso, aunque siempre hay tipos raros que hacen lo que indica Conunpar y otras cosas similares como lo de quedarse a las 11.Me gusta especialmente el comentario de que el mejor descarte es cortar el mus, y lo comparto plenamente, y puede que incluso sea demostrable matemáticamente que es la opción con más probabilidades de ganar, pero aunque sólo sea para los pocos casos en que no se aplique lo anterior, siempre viene bien tener claros los mejores descartes posibles para sacar el máximo provecho de ellos cuando se den.Saludos de la Academia. ACME
Esto de los descartes juega muy malas pasada. Una vez me la líaron buena. Tanteo.- Pareja A.- 14 Pareja B.- 34. Era mano yo y mi compa da mus y ellos también. Mano A pide tres cartas, Mano B pide una carta, Postre A pide tres y postre B pide tres. Yo liguè RR74, mi compa se había quedado con caballo y liga CAAA y al postre B que le veo seña de dos reyes liga RRSA. El lance de mayor al paso. En el lance de chica me envida el mano B y con la seña de mi compa le lanzo órdago. El mano B me quiere y me saca AAA5 y me gana.Le pregunto que de qué se había descartado y me dice que de otro cinco. Le pregunto que como no cortó el mus y me contestó que sabía que con ese descarte me dejaría el juego a chica.Bueno pues a fastidiarse.com. Donde menos lo esperas salta la liebre. La verdad es que como máximo le daba AAAR por si se hubiera quedado con RAA. La verdad es que siempre te pueden llevar al huerto.No hay mus. Saludos cordíales. TORETE
Con todos mis respetos para tus contrarios, creo que la jugada que has expuesto es un ejemplo extraordinario de deficiente conocimiento del juego del mus. Aun así, es posible que el de los tres pitos sea un excelente jugador; hay muchos errores conceptuales relacionados con el hecho de darse o no mus que tienen una probabilidad pequeña de llegar a ser castigados.Darse mus siendo postre y con ese tanteo es un sacrilegio; claro... si se parte de la premisa de que vais a meter órdago a chica..pero ... lo más normal hubiese sido sacarse una piedra él y vosotros 9 o 10.En fin... a
El descarte que mencionas no suena muy ortodoxo (quedarse con 3 ases), y pudiendo quitar mano de primeras dadas, no tenía demasiadas posibilidades de ganarse más puntos tras el descarte, pero claro, eso no implica que no le pueda salir bien (como ocurrió).Es más, hasta le podría haber salido a los pares, aunque si le dió miedo de primeras, ya tendría delito que entrara ahora de segundas, pero también te lo puedes esperar si empieza por ese descarte.Aunque nunca se sabe, igual te conocía tan bien que tenía alguna pista para esa afirmación de que te ibas a dejar el juego a chica... tú sabrás si le diste motivos para ello.Saludos de la Academia. ACME.

Si me permitís, quisiera recobrar el espíritu teórico al que apelaba Acme al inicio del tema y proponer a vuestra consideración un principio o ley de actuación para los descartes.La ley del descarte podría enunciarse así: El tanteo y la posición determinara el descarte más aconsejable para cada jugador.Quizás pueda parecer algo obvio pero es la consecuencia deductiva de todos los ejemplos que aporta Torete o cualquier otro. Es una regla que daría paso a estudiar de forma más amplia que debe hacer el jugador A, B, C o D, a tenor de las cartas que tiene, y según su posición en la mesa y el tanteo de ese momento. Hay dos variables fijas, tanteo y posición, y una variable aleatoria, que son las cartas a quedarse según las que tuviera.Se le podría añadir algún factor mas, como estudio de los descartes ajenos y luego introducir el conocimiento probabilistico.El tema es suficientemente amplio como para un tratado sobre mus que aborde con detenimiento las situaciones más usuales que se dan en los descartes. Ese tratado esta por escribir, así que ahí queda la idea.Para mi, los descartes del mano y del postre son los mas fáciles de enfocar. Los del segundo y tercer jugador son más imaginativos y permiten sorpresas. También hay gente que si no es mano, busca los duples porque renuncia previamente a luchar por el Juego, pero también los hay que buscan la 31 de segundo con toda intención de querer si la coge. Aquí intervienen aspectos psicológicos o de conocimiento del contrario que son muy concretos y de difícil explicación.Cuando hay sucesivos descartes y se consigue jugada, hay que cuidar mucho los envites porque puede haber trampas mortales.Un saludo.Descartes.
Excelente planteamiento el de Descartes, es evidente que podría dar lugar a un amplio tratado. Es un asunto que no se debería tratar únicamente desde el prisma de las probabilidades o matemáticas. Como todo en el mus es relativo y aunque normalmente hay que ir a lo práctico, los descartes también pueden y/o deben ser especulativos en función del tanteo. Cunado la pareja postre da mus y el mano de dicha pareja va a por una carta si te atizan a pares a ver quien es el que le pone el cascabel al gato y no digamos si el órdago lo lanza el postre que es el que ha ido a por un naipe y hay una diferencia sustancial en el tanteo. Si canta juego mano B y no lo canta mano A tambien es complicado para el postre A.Cuando el postre A se queda con 66 o 77 porque se ha descartado de 45 los rivales ya le echan RC o RR y luego cuando analizan se llevan sorpresa. En definitiva que las probabilidades hay que utilizarlas pero con ellas es muy dificil de ganar, pues solo aportan un pequeño valor añadido (aunque no sea despreciable)que no supone mas de un 3% en el bagaje de un jugador desde el punto de vista práctico. Un día en una partida en un mini en el hotel Poseidon de Benidorm siendo postre de la pareja mano en el lance de pares cuando nos envidó la pareja rival mi compa me dijo que lleva 66 a pares y decidimos no querer. En el lance de juego el mano B que había ido a por un naipe me lanza 11 piedras a juego. Ibamos 3-3 y era la buena y hasta ese momento no se había quedado nunca a la 21 de postre. Llevaba RCS6 y le dije a mi compañero que este tipo de jugador que cortaba casi siempre el mus que con RRA RSS o RCC no se podía haber quedado pues hubiera cortado con un tanteo de 14 a 16 y que lo más normal era que se hubiera quedado con R77 pues nosotros llevabamos tres seises. Al final quisimos y acertamos pues llevaba RS77. También podía haber sacado RRSA pero habíamos tirado ases y no habíamos visto sietes y cuando gusta pues se paga aunque se pierda. Este juego tiene mucha defensa con la técnica y la psicología que para mi son el alma madre del mus junto con la coordinación de pareja. No hay mus. Saludos cordíales. TORETE.


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omingo 4 de febrero de 20
07
SOBRE DESCARTES en Datemus
El siguiente artículo publicado en diciembre de 2005 en http://datemus.blogspot.com/ y escrito por Zaratustra, habla de un descarte muy habitual en algunos jugadores, incluso de postre, y odiado por otros muchos, la VENTIUNA:
JUGANDO AL MUS: "La veintiuna"
La veintiuna se llama en el argot del mus a la combinación de tres cartas que suman 21 puntos, con lo cual yendo a una y metiendo una figura de las 16 que hay en el mazo (4 sotas, 4 caballos y 8 reyes), haríamos 31 para juego. Pueden ser dos figuras y un as, 6 y 5 con figura o 7 y 4 con figura.Este descarte solo es válido si se es mano y con ciertos matices. Antes diré que algunos buenos jugadores de mus consideran este descarte válido también, y en algunos casos, si se es 2º en el orden de la mesa, cosa con la que no estoy de acuerdo pero respeto esas opiniones. Lo que no es de recibo es quedarse a la 21 de 3º o de postre. Ahora vamos a los matices. Desde el comienzo y hasta los 30 tantos aproximadamente, en una partida a 40, quedarse a la 21 tiene que ser una opción elegida ante un mal descarte. Es decir, si tengo de mano CS1, 47S, 47C, 65S, 65C y una cuarta carta que no haga juego obviamente, ante la disyuntiva de ir a cuatro cartas, es mejor quedarse a la 21 e ir a una carta.Si en el mismo tramo de la partida, esas 21 antes mencionadas, en vez de ser con caballos o sotas, son con un rey, es mejor opción ir a tres cartas quedándonos con el rey. Claro que pasados los 30 tantos y si vamos por delante, siempre será buena opción la 21 de mano, sea con sota, caballo o rey.En el caso de que la 21 esté formada por un as y dos figuras (dos sotas, dos caballos o dos reyes), siempre es bueno quedarse a ella, porque no solo hay catorce figuras más que pueden entrar para hacer 31, sino que también hay 7 pitos más que pueden formar duples. El descarte a la 21 es una apuesta arriesgada. Por eso mayormente debe ser usado como alternativa a un mal descarte y de mano. Si sale bien, nos sube la adrenalina. Si sale mal, nos entra dolor de barriga.Solo hay que quedarse a la 21 de 2º, 3º o 4º si es con pares de figuras y as. La opción de quedarnos con un rey y desechar la 21 en los tres primeros cuartos de una partida es mejor porque estamos primeros en el orden del reparto y nos pueden entrar más reyes, frenando la fuga de los mismos hacia los contrarios. Pero además, si entran pares y juego malos, al ser mano y jugándolos bien les podemos sacar más rédito que a una 31 sin pares. Todo esto no hace más que reafirmar que la opción de quedarnos a la 21 tiene que ser ante la alternativa de un mal descarte, de mano.Si no entra a la primera y por esas casualidades de la vida vuelve a haber mus, hay que morir con las botas puestas e insistir. No se debe cambiar de caballo en mitad del río. Por último, una apostilla: hay jugadores que al ver que su mano va a una carta, intuyendo que van con 21 y previendo que no meta lo que busca, también optan por ir a una. Bien porque tienen posibilidad de hacer juego para sumar o algunos pares que pueden convertirse en duples. El objetivo final es impresionar a los contrarios yendo ambos a una carta, para que no lo corten con poco y haya posibilidad de más mus. Personalmente, me mantengo en mis treces, siendo mano prefiero que mi postre no me engañe yendo a una y busque los reyes, si puede.¿Se debe cortar si entra la 21 a la primera? ¡Ah... amigo! ¿Eso quién se lo puede responder? Dependerá de la partida, de los contrarios, de las musas inspiradoras... Si entra la 31 en el segundo intento porque hay dos muses, no lo corte, hágame caso. En el 98% de las veces lo cortará el contrario (eso debe venir en el libro ese de “Las probabilidades y el mus”, ¿verdad Berlanguero?).
No, el libro que nombras no trata del comportamiento de los contrarios después de dos muses. Eso viene en el libro de Harry Potter, capitulo de capirotes, hadas y fantasmas.Dices que quedarse con 6 5 o 7 4 y una figura puede ser un descarte interesante de mano. Prácticamente casi siempre que se vaya por delante. El calculo probabilístico nos dice que se cojera 31 un 40,5% de las veces. Así que un 59,5% puede que no cojas ni 31 ni pares, ni nada. Un negocio cojonudo. Y eso por tener un mal descarte con las 4 cartas iniciales. La verdad es que es un problema, pero como todos los problemas vamos a diseccionarlo.Para estar dentro de los supuestos que enumeras vamos a suponer que vas ganando 27-14. Te entra C 7 5 4. No sabes nada de tu compañero y os dais mus. Los contrarios que están prácticamente obligados a cortar con un pimiento, también se lo dan porque los pobres tampoco llevan nada.Te quedas con la veintiuna -C 7 4- y no rezas porque llevas 13 tantos de ventaja. Los demás se quedan cada uno con una carta (obviamente figuras), así que de las 16 figuras ya solo queda un máximo de 12. Pudieran ser menos si se han tirado sotas y caballos. (Este supuesto (16-4=12) ya no lo recoge ni el libro de Gil, que pienso incurre en este error constantemente). De las 24cartas que quedan en el mazo solo 12 o menos pueden ser figuras. Tu probabilidad de coger una parece ser de un 50%, posiblemente sea menos.a)Si te entra la 31 ganaras el juego pero salvo que tu compa lleve duples (y buenos) solo puedes aspirar a ganar eso. Un máximo de 7 piedras (3+3+1, treintiuna los dos mas porque nó a juego). Los contrarios ganarían mínimo 5 (grande, chica, 2 de pares mas porque nó) y si llevaran medias o duples pudieran ser más. Como no sabemos si tu compañero habrá cogido juego, ni ellos duples, lo vamos a dejar en que ganas 6 piedras y ellos también 6. Total de 27-14, pasamos a 33-20. Está pero que muy bien.b)Pero si no te entra la figura y a tu compa tampoco duples muy buenos te vas a ganar la chica y gracias. Y ellos se ganaran, grande, pares y juego, mínimo 8 y puede que más. De 27-14 pasaríamos a 28-22 (como poco). ¿eso es bueno o malo?Yo creo que el Makelele tendrá algo que decir. Y Nerea. Y Berlanguero. Y, please, cualquiera que lo lea, que lo que interesa son las respuestas. Por cierto, ¿y Marili? ¿Que diría Marili? TRINIDAD.
Si entra una figura a la 21 pasas de 27-14 a 33-20. Y si no, 28-22. No tengo dudas que la primera opción es buena, ya qu te acerca más a la salida. Y la segunda no parece tan mala, si sigues delante. Pero vueno, hay que arriesgar si no ganas. Yo me quedo a la 21 en cuanto tengo posibilidad. Será porque me entra con facilidad. Lo que no sabia que era malo quedarse a ella no siendo mano.Un gusto leer y aprender. No estoy viviendo en España y no puedo jugar al mus. Extraño una partidita mogollón. Mañana vuelvo a pasar las fiestas y me pondré las botas de mus. Saludos, señores. MIGUEL.
Yo de mano me quedo siempre a la 21 con rey caballo as. LAZARO.
Lazaro, me parece bien, y si te entra otro as ¿que haces? ¿echas ordago a pares?Seguro que te entra mas veces la 31 que nó. A mi es que no me entra nunca. Claro que es como la loteria, si no juego como me va a tocar. Las veces que me he quedado, nunca me ha entrado. TRINIDAD
Pues ya es mala suerte que no te entre nunca, Trinidad. Alguien dijo aquí mismo en este blog (no recuerdo si eras tu) que la 31 es la jugada más facil de meter.Con RC1 si entra otro as, pues a esperar llevarte la chica en paso si te dejan y a otra mano, mengano.No hay porqué hechar ordago a pares si no hay necesidad, creo yoSe nota que estoy jugando estos días, ehhhhhh! que pena que se acaban las vacaciones y hay que volver. Me consolaré leyéndoles. MIGUEL.


domingo 4 de febrero de 2007
SOBRE DESCARTES en Datemus 2
De nuevo es Zaratustra en Datemus quien en enero de 2006 saca el tema de los descartes con un artículo sobre los caballos:
JUGANDO AL MUS: "El caballo"

Cuando se está de mirón no se debe hablar. Pero el novato, ante la incertidumbre de un descarte, me preguntó por lo bajito: “¿Qué hago con el caballo? ¿Lo tiro o me lo quedo?”.No hablé, para ser fiel a mis principios. Pero hice un gesto de negación con la cabeza casi imperceptible que el novato debió interpretar como que no debía quedarse con el caballo porque lo tiró. Y yo quería decirle que no lo descartara.Siempre me quedo con el caballo; si tengo reyes y si no los tengo. Es mejor quedarse con un caballo que ir a cuatro cartas.Dos reyes caballo hacen ley, tres reyes caballo para morir matando, rey caballo para ver un envite a grande, dos caballos para ver otro envite a pares, tres caballos para pillar al contrario con medias de sietes y cuatro caballos... ¡qué bonitas duples!Hay gente que se empeña en jugar con “la 31 real”. ¿No sería mejor implantar que solo y únicamente los cuatro caballos le ganen a los cuatro reyes?Debería imponerse la estética en el mus. Son mucho más bonitos los cuatro caballos juntos que los cuatro barbas.¡Digo yo, no sé! ZARATUSTRA.
Es difícil que esté yo de acuerdo con Zara, pero en esta ocasión comparto talmente sus apreciaciones e ideas.Siempre un caballo, of course. Ya lo dijo Hamlet. ¿O fue Shespir quien dijo eso de “mi reino por un caballo”?.Después de un mus, por supuesto que vamos a querer un envite con rey-caballo o a pares con dos caballos. ¿Quien no regala una piedra?Hacia tiempo que iba yo buscando una jugada que tumbara a la tonta 31 real y ¡eureka! el Zara ha dado con la solución. Cuatro caballos! Si señor. Mucho más estético y más difícil de conseguir.Queda constituida la Peña de los 4 Caballos cuyo único objetivo será cargarse a la 31 real.¿Será esto constitucional? TRINIDAD.
Parece que Zaratustra se ha decidido, por fin, a sacar del letargo invernal a este blog por lo que se le agradece. Yo suelo quedarme siempre con caballo si está acompañado de rey y, a veces también, solo. Pero hemos de tener en cuenta lo que pretendemos ligar según, como tanto le gusta decir a Trinidad, EL TANTEO Y LA POSICIÓN, con lo cual hemos de darnos cuenta de que con el caballo (solo) cogemos más veces juego, incluida la 31, pero también cogemos peores pares. Pero yo me pregunto ¿los favorables a quedaros con el caballo, qué opináis de las sotas? Porque también las sotas son bonitas ¿no? JABATO.
Con las sotas me quedo cuando son dos y llevo un rey. Pero con rey sota no me quedo nunca y con dos reyes sotas, depende de como vaya la cosa y de si me hace falta más el juego que los pares.Pero yo quiero saber cómo acabó esa partida, Duque? AGUIRRE.
Hola aguirre. Parece que la gente va asomando la cabeza después de estos días. Yo me hago la misma pregunta que tú ¿dónde está el duque? ¿qué pasa con la partida? Estoy deseando que se reanude para que podamos expresar nuestras opiniones y aprender de los demás.Respecto a los descartes con sotas y caballos creo entenderte, Aguirre, que solo te quedas con 2 sotas si van acompañadas de rey. Bien, “ca uno es ca uno y tiene sus caunadas”, que dicen en mi pueblo; pero sinceramente creo que es un error no quedarse con dos caballos o con dos sotas. No es mi intención, creedme, ponerme pesado con las probabilidades, pero es que me lo ponéis “a huevo”. Si para algo está claro que sirven es para aprender a descartarse. Quedarse o no con un caballo o una sota da casi igual porque lo que ganas a juego lo pierdes a pares, con lo cual se deberá elegir la opción según las circunstancias (otra vez el TANTEO y la POSICIÓN). Pero con 2 caballos o 2 sotas debemos quedarnos siempre. Lo malo de tirar todas las cartas es que debes empezar de cero, con lo que ya vas en desventaja con respecto a los demás jugadores que tendrán mejor descarte que tú. Solo decir, sin mencionar datos concretos, que las probabilidades de coger duples, medias, 31 y resto de juego es, con la pareja de figuras, muy superior a si tiramos todas las cartas. Por lo que solo debemos tirarnos de todas en caso de que, por razones de tanteo, nos convenga coger buena grande o buena chica. En todos los demás casos, se sea mano o postre, debemos claramente quedarnos con ellas. JABATO.
Quedarse con un C o una S no sirve para nada. Lo único que hace es hacerle creer a tu compañero que llevas dos RR. Si te quedas con RC y te entra otro RC dirás, menos mal que me quedé con el caballo. Pero eso es pura potra. Hay que quedarse con los reyes y si no ir a por ellos. Los reyes ganan grande, pares y si viene juego, vendrá igual con reyes que con caballos o sotas. ¡A por los reyes, chavales! LAZARO.


domingo 4 de febrero de 2007
SOBRE DESCARTES en Master en Mus
En Master en mus nos encontramos otro artículo sobre descartes. Y ya van unos pocos. Seguiremos buscando porque el tema nunca está de moda pero nunca deja de hablarse de él:
DESCARTES POLÉMICOS ¿Y APROPIADOS?
¿Con qué cartas te quedas si hay mus?
Me encantaría empezar aquí un artículo en el que todos colaboreis con vuestro comentario, ya que el mus no es una ciencia exacta y cada uno juega como le parece bien y no hay una forma buena o mala de hacer las cosas.

¿Te quedarías con K11? ¿con KQJ? ¿con K1? ¿con KQ1? ¿en qué circunstancias te parecen algunos de estos, o de otro que suelas hacer, un buen descarte?
Por ejemplo K11, un par de veces lo intenté, cuando salen unos duples es un descarte fabuloso, pero si no salen haces un ridículo espantoso y te expones a una bronca de tu compañero, ante el que debes justificar un descarte "raro".
MECALA05.

Diga lo que diga mi compañero, siendo mano, en los descartes me quedo con cualquier jugada con la que pueda pillar la una, KK1- K1- Q1- QJ1-KQ1- KJ1- QQ1- JJ1 o una figura y dos cartas que sumen once.
Si finalmente pillo la 31, depende de lo obligado que vaya, de si llevo pares y de otras circunstancias, decido si corto el mus o espero que lo corten ellos para ganarme más.
Y al que no le guste, que no mire. Adeu. 
CARLITOS.
Pues yo que Carlitos dejaba de quedarme "a las 11" porque es una ruina.
Las 21 con pares, siempre, incluso si no eres mano, y las 21 sin pares casi siempre si eres mano, pero con 11 tienes muchas más posibilidaes de cagarla que de coger algo bueno.
Como el mano tiene la obligación de coger juego, no debería abusar de las 11 porque cogerá muy pocas veces juego y eso es pasar la mano al contrario.
Si no eres mano, de vez en cuando sí te puedes tirar lujos como ese u otros descartes raros. QUIMK.



p.d.: ¡Verdaderas joyas para disfrutarlas de vez en cuando!




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Si queréis averiguar las opiniones que hay sobre el tecleo, daros una vuelta por aquí, es bastante interesante....




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Sobre trampas y tramposos 19/02/2007


Saltó la polémica en www.elmus.org en un tema que a mí, a priori, no me parecía polémico. Sin embargo, ni los expertos y mayores amantes del juego se ponen de acuerdo:

He oido hablar a algunos muslaris del tecleo. Dicen que es una forma de pasarse seña convenida sobre todos en aquellos sitios donde no se puede mentir con la boca antes del corte.Sin que nadie se sienta ofendido (personalmente desconozco si es cierto)dicen que está muy extendida en ASTURIAS y que lo han importado algunos muslaris de la zona centro y que consiste en pasarse los naipes del compa con movimiento de los "ojos".Me gustaría si alguien conoce algo de este asunto nos lo comente para conocer los detalles. Quizás Grau por su zona geográfica conoce algo ya sea para confirmarlo o para desmentirlo.No hay mus. Saludos cordíales.
Por favor los comentarios si se hacen que sean de buen rollo para evitar polémicas tipo Segovia.
TORETE.


Hola amigo Torete, pues yo no había oído hablar de este término (tecleo), pero lo que si he llegado a detectar en ocasiones es el "carraspeo" o el "tabaqueo", si se me permite la licencia linguística, consistente, como su nombre indica, en breves carraspeos o toques (giros) del paquete de tabaco.La verdad es que me parece tan lamentable recurrir a señas falsas o convenidas para ganar una partida de mus que no alcanzo a comprender como puede haber quien las haga y después no sienta vergüenza de haber ganado usando tales artes.Quizás soy un romántico pero te puedo asegurar que si para ganar el campeonato del mundo tengo que pasar señas falsas, prefiero quedar segundo. Hablando ya de otro tema, te animo a que cuando organicéis vuestros minis lo publicites también en el foro, pues también es objetivo de este convertirse en "tablón de anuncios" de aquellos eventos, encuentros, etc. que llevéis a cabo.Un fuerte abrazo.
CONUNPAR.


Yo este tecleo tan sólo lo conozco por lo que he leído en foros como este, pero no lo he vivido en la práctica (o no me he enterado) y no creo que sea nada edificante difundir este tipo de prácticas.Comparto plenamente lo expuesto por Conunpar acerca de lo lamentable que son estos usos al igual que otros tipos de señas falsas o similares apaños que para mí no se pueden considerar nunca como parte del mus. Los que los apliquen podrán ganar (si acaso) pero no será al mus sino a otra cosa.Me preocupa la asociación que se hace en el palnteamiento con el juego "de boquilla" porque podría entenderse que también este es una trampa comparable y nada más lejos de la realidad. Ya sé que esa no es la intención de Torete, pero si no se aclara bien podría enturbiar bastante el asunto, que ya de por sí lo está.El juego de boquilla, al que se alude en reglamentos como el de la FEM sin luego llegar a definirlo (lo cual me parece un tremendo error) consistiría en dejar libertad para hablar de lo que sea, incluyendo declaraciones de las cartas o lances que se llevan y que pueden ser verdad o mentira, pero nunca implica que se pueda utilizar para señas falsas o convenidas, aunque evidentemente tal libertad pueda ser mal utilizada por algunos tramposos, pero dichos tramposos también utilizarán mal su prohibición, por ejemplo con el tecleo, y frente a ello muy poco puede hacer un reglamento.Por cierto, me gustaría que algún partidario o practicante asiduo de torneos reglamentados según la FEM intente aclarar el vacío acerca de lo que se puede decir tras cortar el mus, ya que el reglamento indica restricciones para declarar los naipes y los lances pero nada del resto: ¿se puede decir P.Ej "me gano la chica"? ¿y se obliga a que sea cierto? ¿y se puede hablar del tiempo u otras cosas? y si no se puede (como indica el reglamento de Fournier) ¿qué se hace con el infractor? Y también a ver si alguien tiene explicación para la curiosa paradoja de que si no se permite hablar tras cortar el mus porque se supone que así se permiten de algún modo las señas falsas, ¿cómo es que se permite hacerlo antes?Saludos de la Academia.
ACME.


Yo, personalmente, entiendo y respeto la postura de censura de la práctica del tecleo. Pero el problema es la imposibilidad de erradicarlo. En Asturias es una práctica habitual que no suscita controversia alguna entre otras cosas por no haber forma constatarlo. En este foro se propuso la posibilidad de legalizarla pero no tuvo demasiadas adhesiones; yo, francamente, pienso que si el mus puede estar llamado a trascender más allá de los chigres e incluso de nuestras fronteras debe perder toda componente de habilidad relacionada con las señas (con todos mis respetos, una miseria dentro de la inmensidad del mus) que pueda ser sustituida por un incumplimiento indemostrable del reglamento. En todo juego competitivo la aspiración de sus practicantes es y debe ser su practica al nivel más elevado posible; no es de extrañar, por tanto, que cualquier pareja mínimamente ambiciosa evolucione hacia la práctica del "tecleo" cuando se vea superada, no por el mejor juego o suerte de sus contrarios, sino por no disponer de las mismas armas que los contrarios en lo que se refiere a la información que un jugador posee de las cartas de su compañero.En fin, respondiendo a la pregunta: yo no conozco ninguna pareja estable, tirando a buena, que no tenga un tecleo más o menos extenso; unos teclean las jugadas que tienen seña legal, otros alguna más y otros se comunican las 4 cartas.
ACME.


Supongo que quiza no deberia escribir este mensaje pero,que coño,no voy a contar nada que ya no se sepa. Cada x tiempo abro esta pagina,que la tengo añadida a favoritos,y leo con curiosidad los temas que en ella se discuten,y la verdad es que me he llevado una sorpresa mayuscula cuando he leido lo del tecleo,y les explico porque:antes de nada,me gustaria aclararles que no soy ningun neofito en esto del mus.mi palmares,que no voy a citar por no dar pistas,esta fuera de duda,habiendo ganado varios de los torneos mas prtestigiosos que existen en este pais.cuando se juega al nivel que yo lo hago,es fundamental por un lado no cometer errores,y por otro estar perfectamente comunicado con tu compañero.en mi caso particular les confieso que utilizo señas falsas para casi todo,y la sorpresa mia ha sido comprobar que existe un nombre para unas señas falsas que tengo con mi compañero que se hacen,precisamente con los ojos.pero no solo utilizo las de los ojos...tengo muchas mas y sirven para casi todas las situaciones de mus que se puedan imaginar.conclusion:es imposible que le estropee una jugada a mi compañero.cuando meto a cualquier lance,ya se toda la informacion que necesito,ed, se las 8 cartas.como se podran imaginar eso nos da una ventaja enorme contra el resto de parejas,y al verdad,es que,aunque es un tema que no se hace publico,si se habla de el con cierta benevolencia,por que se da por echo que las mejores parejas de mus utilizan este recurso.y no me digan que han visto a fulanito o menganito hacer señas,porque yo ,cuando veo que hay mucha gente viendo la partida,siempre hago un par de señas de cara a la galeria,para evitar suspicacias.espero comprendan no entre en mas detalles sobre las señas falsas que utilizo,pero cualquiera que le dedique un poco de tiempo se dara cuenta que las posibilidades son infinitas.un consejo:no abusen descaradamente de ellas ya que la gente no es tonta,y una persona que vigile medianamente bien se dara cuenta de lo que esta pasando.una ultima cosa:no me juzguen ni saquen conclusiones precipitadas.teniendo en cuenta las cantidades de dinero que en ocasiones estan en juego,no es plan de equivocarse o cometer un error en el peor momento.yo al menos lo admito desde el anonimato que me da la red pero creanme cuando les digo que a ciertos niveles,la practica del tecleo y las señas falsas estan a la orden del dia.
un saludo para todos.
ANONIMO.


Hacia tiempo que no me sonreía tanto leyendo algo sobre mus. Alguno hasta se habrá partido de risa, y algún otro se habrá quedado confuso no sabiendo si dar crédito a lo que esta leyendo.Que nadie se piense que lo que ha dicho este anónimo sobre el tecleo es una exageración o una broma. Cuenta con la incredulidad de la mayoría y la falta de respuesta de los organizadores de torneos. Esta tomando el pelo a todo el personal. Desde el tendido lanza un ordago al ruedo al tiempo que observa complacido a los novilleros que quieren tomar la alternativa. Y solo ha dicho algo de lo mucho que puede hacer un buen tahúr.Cuando leí como el Torete abordaba este tema un cierto escalofrió me sacudió. Pero la trasparencia es mejor que la oscuridad. Que cada uno saque sus conclusiones.De todas formas, ni esto es nuevo ni va a destruir este juego tan estupendo. Cuando en el futuro se haga algo en serio habrá que tomar medidas muy serias. Tengo confianza en que aquellos que en su momento tengan en su mano dar al Mus el estatus que se merece no olvidaran lo que este simpático anónimo a tenido a bien confesarnos. Y además con buen estilo.Ruego a Macala traslade estas entradas a su Zapping y las tenga siempre a la vista. Valen su peso en oro.
TRINIDAD.


Sentí rabia, decepción y mucha lástima tras leer el mensaje. Como cualquiera que se haya apasionado por este juego sentí rabia e impotencia pensando en la cantidad de sinvergüenzas que se pasean por los campeonatos de este país a sus anchas porque hay organizadores que no quieren o no se atreven a cerrarles las puertas en sus torneos.Sentí decepción porque el mus debería ser un juego de caballeros y no de tramposos y tahures.Y sentí lástima por el mus, porque con esta gente ganando campeonatos con malas artes, este juego no puede dar el salto que se merece.En los deportes, es más fácil descubrir quién hace trampas por el control antidopaje. Pero en el mus es muy difícil tener ese control sobre nadie, si son buenos haciendo señas falsas y tienen un gran repertorio es imposible.Sin embargo, tengo curiosidad qué orgullo o qué satisfacción puede producir ganar un campeonato cuando has hecho trampas. ¿No tienes una conciencia que te diga tramposo cada vez que te miras al espejo? En esas condiciones, aunque seas campeón no dejas de ser un fracasado que no se va a demostrar a sí mismo nunca espíritu de superación.Si fuera psicólogo seguramente concluiría con una hipótesis sobre los tramposos y el complejo de inferioridad, y del fracaso en otros aspectos de sus vidas que se intentan ocultar ganando a cualquier precio. Pero no lo soy, aunque espero que os gasteis todo el dinero que hayais ganado fraudulentamente en psicoanalistas.Un saludo a todos los demás.
MECALA05.


Pues efectivamente anónimo no nos descubre nada nuevo, por desgracia.Tan sólo aclararle que su palmarés de mus vale tanto como si lo hubiera comprado (o robado) en cualquier hojalatería.Si a usted no le gusta el mus, como ha dejado bien claro, le recuerdo que hay otras muchas dedicaciones que seguramente le serán más rentables y le llevarán mucho menos tiempo que esta de estropear un juego que para muchos otros sí vale la pena.Saludos de la Academia.
ACME. 




Mecala05 tus palabras son sabias y acertadas, lo que ocurre es que mi experiencia me demuestra que esos "pobres diablos" que para ganar deben recurrir a las trampas (señas convenidas)son tan miserables de espíritu y conciencia que ni siquera son capaces de sentir el más mínimo rubor por su conducta, es más seguro que se sienten orgullosos porque son de esos que "nunca se equivocan" y que "todo lo hacen bien en la vida". De esos conozco a un par de ellos. La ventaja que tenemos sobre ellos es que nosotros (los que tenemos ciertos valores y prioridades en la vida), no necesitamos ganar un campeonato y ni siquiera una partida de mus para ser felices, porque nuestras vidas tienen otros alicientes de los que desgraciadamente ellos carecen. Prefiero perder al mus y reir con los amigos que ganar y nadie me felicite. Un saludo.
CONUNPAR.


Estoy absolutamente en desacuerdo con tu visión, grau.Aquí la opinión generalizada no es quien ha considerado a anónimo como un tramposo sino que ha sido él mismo quien se ha mostrado como tal al reconocer que utiliza señas falsas voluntariamente. Eso no está permitido y por tanto es una trampa.Y no valen las consideraciones de que "como muchos lo hacen, ...", puesto que esta filosofía llevaría a que se admitiera que lo mejor es robar porque muchos lo hacen, o como ha pasado con otros casos como el ciclismo, que lleve a admitir el fraude porque todos lo hacen y al final se han cargado este deporte.Las normas están para cumplirlas, y quien no esté de acuerdo, las puede discutir, como muchas veces se ha planteado en este foro, pero mientras estén en vigor hay que acatarlas. Y sobre tu último comentario, es cierto que muchas veces es muy difícil distinguir externamente entre el efecto conseguido mediante el conocimiento entre jugadores y las señas falsas, pero la diferencia esencial es que el primer caso es tan sólo una intuición, que incluso puede darse con jugadores contrarios a los que conoces mucho, y por tanto totalmente lícito, mientras que lo segundo es una trampa convenida entre ellos y por tanto ilegal.Saludos de la Academia. ACME


Yo, vaya por adelantado, aunque lo hiciera, nunca reconocería que utilizo el tecleo. Sencillamente, no me haría gracia que me prohibieran participar en un torneo mientras los que lo hacen sin alardear de ello campan a sus anchas. Como pueden imaginarse ustedes, yo no tengo nada en contra del jugador de mus que se esconde detrás de "anónimo" y, en contra de la opinión generalizada, me cuesta mucho considerarlo un tramposo. Lo que ocurre es que "anónimo" tiene un concepto del mus (supongo) en la línea de los que consideramos que la "esencia del mus" no está en pasar las señas sin que las vean o en ser hábil cazando las señas del contrario sino en gestionar las cartas que nos vienen en suerte de la mejor manera posible; en fin, juego de estrategia, no de habilidad. Naturalmente, "anónimo" debería estar de acuerdo con la propuesta que se hizo en este foro de legalizar el tecleo.Además, incluso los más beligerantes contra estas prácticas, cuando han jugado muchas partidas con el mismo compañero, con la simple mirada, se trasmiten valiosa información que merece la misma censura que el tecleo más sofisticado.Un saludo.
GRAU.

Bueno, parece ser que este asunto llama a más foreros de los habituales. Es un tema espinoso y tengo la sensación que este anónimo expresa el profundo conocimiento que tiene de la técnica del tecleo y posteriormente con otro nick se dispone a darle caña al mono. Me jugaría unas cuantas piedras a que esto pudiera ser así (tampoco un órdago con muchas de ventaja). El que suscribe no ha utilizado nunca el tecleo, no obstante admiro la descripción que de él ejecuta GRAU (ya sospechaba que esto era así). Admiro su sinceridad y la desnudez de su exposición sin importarle el que dirán.Cuando se planteó en una ocasión lo del mus individual comenté que es importante la idiosincrasía del juego de pareja. No se debe confundir con que si las reglas son ecuánimes para todos y se pueden arbitrar legalmente puede ser igual o más competitivo. A mi personalmente me gusta respetar las normas y también creo que debe existir el derecho a la igualdad de oportunidades.Es dificil compaginar las dos cosas expuestas anteriormente. En el fútbol se empiezan a simular penaltis hasta en benjamines os aseguro personalmente que eso es así, aunque ahí hay un árbitro que vigila y si tiene dudas se puede modificar la norma y hacer uso del video. En el ciclismo existe el control antidopaje. En atletismo la cámara final para ver quien gana cuando se está muy ajustado.Existen muchas personas que se transforman cuando compiten y utilizan todas las armas disponibles a su alcance con independencia de que haya o no dinero de por medio (evidentemente éste aviva el fuego) es innato a un porcentaje no despreciable de las personas que tienen el gusanillo de la competición.En el mus existe un reglamento que prohibe las seña convenida pero no dispone de los medios para garantizar su cumplimiento y garantizar la igualdad de oportunidades.¿ Alguien conoce alguna solución eficaz ?.Evidentemente no me vale que ningún justiciero decida quien si y quien no puede participar en un torneo basándose en razones subjetivas y utilizando los parámetros de su sentido común. Pudiera ser peor el remedio que la enfermedad cortándole la coleta a los mejores toreros de la feria que solo tomaron la alternativa de las tres "b" (bista, balor y buevos) y osara sacar por la puerta grande al picador de turno con todos mis respetos a la profesión.Conclusión: Debemos encontrar la solución para garantizar el cumplimiento de la norma. Si no la encontramos en el mus de competición se debería admitir la seña convenida (no la falsa). Prefiero la igualdad de oportunidades y cumplir las normas aunque se pierda la brillantez de la seña en la competición que jugar con dos de menos. Tampoco seré nunca un jugador de ventaja.No hay mus. Saludos cordíales. 
TORETE.


No debería entrar en esta discusión; me recuerda, en las borracheras, a la fase previa a los cantos regionales y exaltación de la amistad. Se empiezan a reiterar los argumentos y la discusión no va hacia ninguna parte. Efectivamente, el mus tiene unas reglas y quien no las cumpla es un tramposo; podemos darle mil vueltas pero solo haremos que repetir los tópicos de siempre. Aceptado pues que hay tramposos tenemos al menos tres salidas: A) Prohibirles participar. ¿Ya me dirán ustedes cómo?B) Seguir como siempre: unos tecleando y otros jugando con desventaja.C) Evolucionar hacia otro juego ligeramente diferente pero esencialmente idéntico.Yo me quedo con la C) Saben ustedes porqué no se ha adoptado todavía la opción C); porque, a pesar de ser un juego de estrategia, la componente de azar es suficientemente grande como para que los nostálgicos del mus de toda la vida no sean realmente conscientes de la desventaja con la que se encuentran frente a los "tecleadores" o que consideran que es una desventaja que resulta perfectamente asumible y preferible a no jugar. Pongamos dos parejas fuertes, una nostálgica y otra "tecleadora", tales que sin trampas estuvieran al 50 %; con las trampas la brecha que se abre no creo que vaya mucho más allá del 10 % (45-55). Desde luego si la brecha fuera del 90 % no has duda de que ya no estaríamos hablando de ello.Si alguien conoce algún juego similar al mus que me lo diga pues sería realmente interesante ver hacia donde ha evolucionado.La situación más parecida que conozco es el Ajedrez a distancia. Cuando llegaron los ordenadores con los fuertes programas había nostálgicos que llamaban tramposos a los que hacían uso de los ordenadores para decidir sus jugadas; obviamente la evolución ha sido la natural, los nostálgicos más acérrimos han abandonado la práctica o han caído a los últimos lugares de las clasificaciones y el resto, desde el más humilde hasta el gran maestro, reconoce con naturalidad que utiliza los ordenadores. Hay una diferencia, en el reglamento, como es natural, no se habla para nada de ello. Bueno,..., hay otra, no interviene el azar y al no poder echarle las culpas a las cartas no ocurre como en el mus que casi nadie somos realmente conscientes de lo mal que jugamos.A ver si esto avanza un poco, si no me tendré que retirar de la discusión.Por cierto, más de uno pensará que me escondo detrás de "anónimo"; (yo lo pensaría) pero.... no.... Y bien que me gustaría saber quien es. Es más, me atrevo a pedirle que por vía privada grau@uniovi.es se identifique; tengo muchos amigos telecladores,... por uno más.Un saludo.
GRAU.


Estoy absolutamente convencido que GRAU no está detrás de anónimo. Para que no haya malas interpretaciones estoy contigo 100 % en este asunto. Tengo el concepto tuyo de la integridad, la humildad y la sinceridad. Además como en alguna ocasión le he comentado de forma privada en algún correo a algún forero muy interesado en las probabilidades eres para mi el mejor jugador de los habituales (probabilidades a parte). Evidentemente puedo estar equivocado pero así lo siento y así lo expreso. En lo que no creo es en los abanderados del juego limpio que se erigen en jueces y ejecutan sentencias sin demostrar la culpabilidad de quien va a cumplir las penas. No hay mus. Saludos cordíales.
TORETE.


No siempre es necesario avanzar, sobre todo cuando detrás no hay algo consolidado, y en esto del mus, lo que se dice consolidado no parece que haya mucho.El meollo de la cuestión según dice el Sr. Grau es que el mus tiene unas reglas y quien no las cumple es un tramposo. Y dando por supuesto, y con razon, que hay gente tramposa ofrece tres soluciones. Pero estas soluciones sólo son aplicables al campo de los torneos, porque en las partidas amigables los tramposos ya se cuidan mucho se saber lo que hacen. La exclusión social funciona automáticamente.Y en los torneos ¿Qué pasa? De momento no hay ningún torneo que admita señas distintas de las convencionales. Aunque el Sr. Torete manifiesta ser desconocedor de las técnicas del tecleo y otras convenciones y puesto que no le parece bien estar en desventaja con respecto a otros, seguro que puede llegar a conocerlas a poco que se esfuerce. Demostrar que las utiliza o no, esta fuera del campo de lo posible. El Sr. Grau seguro que coincide conmigo en esa indemostrabilidad.De las tres salidas que enumera Grau, la A, prohibirles jugar, exige de los organizadores un compromiso que muy pocos quieren asumir, aparte del elemento subjetivo que conlleva. El Torete se manifiesta claramente al respecto, aunque yo me preguntaría que ganan los pocos organizadores que se posicionan de esta forma. ¿Saben lo que hacen más de lo que suponemos? No creo que les anime ningún interés económico.Excluir parejas es fácil. Solo hay que estar determinado a hacerlo.La solución B es absolutamente inaceptable. Convivir legales e ilegales. Aunque sea la que mas se prodigue sigue siendo igual de inaceptable.Y la solución C es la niña de los ojos de nuestro querido Grau. Acostumbrado al tecleo asturiano, que nadie defiende en público porque saben que es una estafa, y al calculo probabilístico, ha bajado la guardia y se ha hecho benevolente al tema del “todo vale”. Dice que la esencia del mus es gestionar las cartas que nos dan, y puesto a gestionar eficazmente, mejor gestionar las 8 de la pareja.No le falta razón pero posiblemente esta hablando de otro tipo de mus. No creo que la evolución del mus tire por ahí. El ejemplo del ajedrez me parece cogido por los pelos. El ajedrez tiene muchas cosas bonitas pero todas fuera de la competición. A determinados niveles es absolutamente técnico y vacío de personalidad. El que más estudia más sabe.Si le gusta un mus tipo ajedrez le recomiendo el bridge. Pero mucho me temo que antes o después, para gestionar bien y optimizar la subasta, echaría en falta algún tipo de tecleo convenido con el compañero, al que por supuesto, fuera ajeno la pareja contraria.A lo mejor por eso el bridge y el ajedrez son internacionales, y al mus no juega ningún chino.
DESCARTES.


A Descartes le pasa la que a mi. La solución b) no le vale.Si la solución "b" evidentemente no le gusta a nadie sólo quedan dos alternativas o los organizadores de torneos sabiamente descartan a los que ellos suponen por los rumores o por su intuición que hacen seña convenida con el inconveniente que nunca lloverá a gusto de todos.Estoy convencido que pagarán justos por pecadores y viceversa o se cambia el reglamento admitiendo la seña convenida con la desgracia de la perdida de la brillantez de ésta.Ninguna de las dos soluciones son buenas pero hay una que por mala que sea será igual para todo el mundo.El simil del ajedrez no lo comparto pues al igual que en el mus hay conceptos estratégicos que son innatos y no se aprenden estudiando.
TORETE.


La verdad es que lo ideal seria excluir a los tramposos de los campeonatos / torneos, pero eso no es tan fácil. Como "modesto" organizador de "modestos" torneos, os aseguro que es muy complicado y comprometido ya que, como bien dice mi amigo Torete, pueden pagar justos por pecadores. De todos modos tengo comprobado que los tramposos habitualmente son personas que generan también conflictos (broncas, salidas de tono, etc.) y ahí si que es donde se debe ser inflexible y objetivamente (hay testigos) excluir a esta gente que se comporta de forma inadecuada y faltando al respeto del resto de participantes. El propio reglamento de la FEM dice en el CAPÍTULO XII - OTRAS DISPOSICIONES: "Artículo 1. El Juego del mus debe ser un encuentro de voluntades positivas, de comunicación y de sana competitividad entre competidores.Por ello, los jugadores que alteren este principio con su mal comportamiento -gritos, insultos, blasfemias, posturas claramente incorrectas, atuendo indecoroso, etc.- podrán ser descalificados por los Jueces-Árbitros"Aunque no como el dicho "no son todos los que estan ni estan todos los que son", los "folloneros" suelen ser también tramposos...Saludos.
CONUNPAR.



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4.- ADORO LAS SOTAS  20-01-2007

(Bonito artículo del Duque2una, aunque no siempre a las sotas las tratamos como debiéramos, es más tendemos a no valorarlas salvo que llevemos la una...)


"Ayer tuve problemas con las sotas.Estábamos en el primer juego de un partida, ganábamos 22-17 cuando lo corto de mano con RRS1. Envido dos a grande y me vuelven con órdago. Mi compañero no aportaba mucho para este lance ante lo cual le digo que optaría por no ver, ya que la tercera carta disminuía mis posibilidades de ganar.La sota se dio por aludida inmediatamente:
- Esa es una actitud machista, me dice.- ¿cómo?- Sí, eres un machista. Si tuvieses un rey, que es hombre, o incluso un caballo, que también es masculino, hubieses visto o al menos te lo hubieses pensado. Pero como yo soy mujer, ni te lo piensas, directamente me desprecias y le das las piedras al contrario.- No señora, le aseguro que ni se me ha pasado por la cabeza esa cuestión. Es más, ni siquiera sé qué sexo tiene usted. (La verdad, que de haber visto hubiese ganado)- Sí lo sabes. Cuando ganamos o ayudamos a ganar una jugada somos “la sota”, “una sota”, cuando perdemos o molestamos somos “las putas”.- ¡Pero si yo he visto en muchas ocasiones envites y hasta órdagos con RRS! Lo que pasa es que ahora...- ¿Ahora qué? Ahora te la jugabas, ¿no? Y entonces sale a relucir tu asqueroso machismo. Ves envites con una sota cuando no arriesgas tanto, o cuando el contrario echa a la desesperada. Pero cuando se trata de valorarnos, en jugadas de mayor trascendencia, ahí somos una simple sota, la única mujer de la baraja, la que para estas ocasiones no contamos, ¡porque somos mujeres, claro!- ¡No señora! ¡No se ponga así! Está usted sacando la cosas de quicio. Venga usted acompañada, con un par de amigas suyas por ejemplo, y verá cómo la valoro. ¡Y no le digo nada si viene con las otras tres a la vez!- ¡Claro! Otra muestra de tu machismo. Individualmente no me valoras, pero cuando nos unimos, formamos un grupo y somos más fuerte , entonces sí, ahí valemos algo.- Mire, no lleva razón. En el juego y en el punto, usted vale para mí lo mismo que un rey o un caballo.- Sí, eso porque os interesa. Porque en el fondo sois unos flojos y queréis jugar con todas la ventajas posibles. No os bastan cuatro reyes, que además tenéis que travestir a los treces en reyes.Porque necesitáis puntos, necesitáis sumar, por eso nos hacéis valer 10.¿Por qué no tenemos el mismo valor que los reyes entonces, en los pares o en la grande?- ¡Y yo qué sé! Pregúnteselo a los que inventaron este juego.- Hombres. Es obvio que lo inventaron hombres. Si hasta han tenido qué reforzar los pitos con los doces. ¡Qué alarde de virilidad!- Será mejor que lo dejemos ahí, veo que está usted un poquito crispada.- ¡Ya, ya!El juego avanzó y lo ganó mi compañero viendo el siguiente órdago a grande con RRRC. Yo llevaba S741. La miré... me miró como esperando que dijese algo... callé y le di a “continuar”.En el siguiente juego vino en una mano a visitarme, en otras tres mandó a alguna de sus amigas (o primas o hermanas, la verdad que no sé qué parentesco tienen, pero se parecen mucho entre ellas) y solo en una, creo que en la primera, vino acompañada de una colega.La pareja contraria eran dos mujeres. Si faltaba algo para rizar el rizo, eso sucedió en la décima mano, aproximadamente. Lo cortan ellas de mano y dejan la grande en paso. Mi compi, de postre con tres pitos echa cuatro a grande, al más puro estilo Ave. Dice una de ellas: “dos reyes sota, ¿es de ver no?”, y la otra contesta: “ve, yo te quito uno”.Mi apa se debería estar frotando las manos en ese momento, pensando en los pares. Llegan los pares, ellas envidan cuatro, mi compa hace destellar el órdago y se lee un seco, instantáneo y demoledor “quiero”. ¡Vamos, que ni se lo pensaron! La que dijo que quitaba un rey, lo llevaba con tres sotas.Vamos a por el definitivo tercer juego. Igual que en el anterior, en la primera mano viene a visitarme mi amiga, la sota. Pero esta ves sola. ¡Hasta me pareció que tenía una pronunciada sonrisa dibujada en el rostro!- ¡Qué..! ¿Qué os pasó en el anterior juego? ¿habéis perdido contra unas simples sotas?¡Venía a por mí, estaba claro! Llevaba años sintiéndose discriminada y había explotado. Y yo, que en el mus solo ligo reproches y regaños, me ligué estos también. Había que pensar algo rápido, si le seguía el juego me iba a soltar otro discurso feminista como el anterior o peor. “No hay mejor defensa que un buen ataque”, eso nunca falla.- ¡Qué suerte que ha venido! Con usted quería hablar. Mucho tratarme de machista y discriminador, pero usted y sus amigas no se quedan atrás. ¡Qué casualidad que hayáis ido tres de vosotras juntas a manos de una mujer! ¿Y eso qué es? ¿Eso no es discriminación?- ¿Estás insinuando que solo favorecemos a las mujeres y que a los hombres les hacemos perder?- Simplemente digo que en los dos juegos anteriores, tanto a mi compa como a mi, solo nos habéis visitado de a una, y a lo sumo alguna vez en pareja, y nada más. Sin embargo a ellas, es la tercera vez que os presentáis en trío. Las dos veces anteriores, porque no llevábamos nada, pero en esta nos habéis pillado. ¿Será solo casualidad?- ¡Es increíble! Nos despreciáis, no nos tenéis en cuenta, no valemos ni para grande ni para chica, en pares somos mediocres y en juego y punto solo estamos para sumar. ¡Y además nos acusáis de prevaricadoras!La marqué para el descarte y desapareció junto con el pito y el cuatro. No vino durante varias manos. Pensé que se había enfadado y ya no vendría más. La verdad es que en algunas la eché de menos, me hubiese hecho mucha falta. El juego estaba reñido. Tanto que llegamos a 39 nosotros y ellas a 38.Otra vez son mano y otra vez lo cortan. ¡Obviamente, órdago a grande!. Ha vuelto la sota. Sonriente, más sonriente que nunca. ¿Habrá venido para despedirse? “Dime las cuatro, compa” . “¡¡Perete!!”, me dice el cretino. Yo llevaba S654. Ahora lo entiendo, había venido para vernos sufrir, para ver cómo nos destrozaban en el último escalón, cuando casi alcanzábamos la cumbre. ¡Había venido para vengarse!¡Bueno, ya que está aquí y quiere ver sangre, la tendrá! “COMPA, VEMOS A GRANDE CON UNA SOTA”, le dije en mayúsculas, para que se entere todo el mundo.Una de las contris llevaba 1145. La otra, S611"


Duque2una

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3.- MUS BENÉFICO 13-12-06


Uno de los clásicos de DATEMUS. En este artículo se crean varios personajes como Makelele, Marili o Pittita, que existan en realidad o no, se convirtió en un tema de conversación más de campeonatos, torneos y minis en toda España, una "obra maestra", rescatarlo para que lo podáis volver a leer.... simplemente gratificante.....

Al acercarse estas fechas navideñas recuerdo el torneo de mus benéfico al que asistí el año pasado, por estos días de diciembre, más o menos.Tengo una amiga, mujer elegante, culta y de ideas claras, que participa activamente en una organización filantrópica. Organiza todo tipo de eventos para recaudar fondos y atender necesidades de colectivos desfavorecidos: obras de teatro, cenas de caridad, funciones de beneficencia al estilo de esas que presiden las esposas de los ministros y secretarios de estado.El año pasado por estas fechas, se embarcó en organizar un torneo de mus en los salones de un famoso hotel de cinco estrellas. Buscó empresas patrocinadoras de envergadura, multinacionales de esas que cotizan en bolsa y se anuncian por televisión. Cursó invitación para participar a empresarios, médicos, abogados, ingenieros, todos de renombre, periodistas famosos, algún ex alcalde, los suegros de un ex político, artistas consagrados, en fin, gente rica, aristocracia de ayer con apellidos de abolengo y aristocracia de hoy con cuentas corrientes rebosantes.Me enteré del torneo por un correo suyo: “¡Tienes que venir, no me puedes fallar! Te he puesto en el programa. Pásate por la web de la Fundación y te enteras de todo, día, hora, etc. Disculpa que no te llame ni te dé más detalles, pero estoy fatal de tiempo. Mañana viajo a Togo, de allí a Laos, paso medio día en Polonia y vuelo a Sudamérica. Estaré de vuelta el día del torneo. ¡Suerte y gracias! ¡Que ganes!.”Así es ella. Siempre con prisas y haciendo veinte cosas a la vez. ¡Y yo, que abro el correo dos días antes del torneo!. Me lo había puesto hacía una semana, con lo cual ahora estaría... vaya a saber en qué rincón de Sudamérica. Me voy a la web, ¡qué remedio! Efectivamente, allí estaba el cartel del evento patrocinado por uno de los bancos más grandes de Europa, una empresa de telefonía líder, un periódico de gran tirada y un canal privado de televisión. ¡Toma ya! Pero... ¿y esto?, ¿qué pone aquí?... (corro a buscar las gafas). ¡Madre de Dios! ¡Se había pasado la tía! Anunciaba la participación del Campeón de Mus de España durante cinco años consecutivos... ¡y ponía mi nombre!Diez pueblos se había pasado, menuda trola, ¡qué jodida! ¡Vamos, que me había puesto más o menos como el Induráin del mus! Esto tenía que aclararlo. Llamé a su hermano. Le dije que tenía que localizarla urgentemente para hablar con ella y que si no lo hacía, no asistiría al torneo. A las tres de la mañana me llama al móvil, desde Bolivia: “Disculpa la hora, aquí son las 10 de la noche y acabo de llegar al hotel. ¡No me hagas esa faena! Tienes que estar en el torneo sí o sí. Lo de los campeonatos me lo inventé, si, pero tenía que poner algo que le diese caché, que atrajese gente, y ya sabes que a estos peces gordos les encanta jugar con alguien importante. Busqué en Internet, pero no encontré a nadie en el mus que pudiese impresionarlos. Si hubiese sido un torneo de golf o de tenis... pero en el mus, cada año gana uno distinto. Tu sabes bastante de mus y como eres mi amigo, se me ocurrió tu nombre, así que búscate un compañero que sepa como tú o más e impresiónalos. Te dejo que me esperan en recepción. Un beso. Nos vemos pasado mañana.”¡Maldita sea! ¡Y me cuelga, así sin más! Habla a toda leche, me pilla dormido y cuelga, sin dar opción a réplica. Ya me ha ganado el primer juego.Al día siguiente me pongo a la tarea de buscar compañero, porque con el que juego habitualmente algunos torneos no puedo presentarme en un sitio así. El Makelele (le dicen así en la peña porque le gusta darse negros) es muy buena gente, noble como el que más, pero el taco más suave que suelta pone roja a la más experimentada señorita de alterne. Y si no le entran cartas... ¡apaga y vamonos! Se caga en todo lo que se menea. ¡Cualquiera lo lleva a un sitio así!Lo intenté llamando a tres o cuatro amigos que podían dar el perfil, pero nada, de hoy para mañana estaba complicada la cosa.Bueno, dentro de todos los males pensé que al menos sería una experiencia grata, comería bien, conocería gente con glamour, y me ahorraría el dinerito de la inscripción que salía por un pico, 300 euros por personas, no se andaba con chiquitas mi amiga. ¡Ah, y los premios prometían! Donaciones de empresas que quitaban el sentido: ordenadores, relojes caros, electrodomésticos de última generación, y una televisión de plasma a cada uno de los ganadores, nada menos.Me dieron las doce de la noche y seguía sin conseguir compañero. ¡No podía esperar más, tiré la toalla! Bajé al bar, con la seguridad de encontrar al Makelele echando una partida, como hacía todas las noches. No me costó convencerle, le dije que era gratis, que había buenos premios, copas, buena comida y gente que no podía ganarnos en una partida normal. El Make se apunta a un bombardeo. Eso sí, le dije, ponte camisa y corbata. Si no tienes una americana me lo dices que te dejo una, que allí va a haber gente distinguida. Y por favor ni un taco, limítate a hablar solo conmigo y en los lances de la partida, nada más. Asintió con una amplia sonrisa, dejando al descubierto el hueco producido por la falta de dos incisivos y un canino. Al día siguiente lo recogí a la hora acordada. Se había puesto una camisa verde fosforescente con una corbata a rayas azul, lila y naranja. El pantalón era color marrón y los zapatos... bueno, el calzado, unas botas tejanas más sucias que el mono de un mecánico. No se había afeitado, el jodido. Con la chaqueta que le llevé, azul marino con botones dorados, creo que nadie notó si iba calzado. ¡Ni Hágata Ruiz de la Prada lo hubiese vestido peor! Llegamos al hotel. Nos aparcaron el coche y entramos. Al poner un pié en la alfombra de recepción ya teníamos un empleado muy cordial tratándonos de caballeros y preguntándonos en qué podía servirnos (pensaba que nos habíamos equivocado de sitio, seguro). Le indiqué que veníamos al torneo benéfico de mus y nos preguntó nuestros nombres. Le di el mío, nos pidió que le esperásemos ahí mismo y fue a hacer una consulta. Volvió sonriendo y nos hizo una seña para que le siguiésemos. “Adelante campeón”, dijo mientras estiraba la mano para coger mi abrigo. Makelele soltó un ¡jijiji! y yo le propiné un codazo en las costillas, disimuladamente.Nos condujo a un impresionante lobby decorado con rasgos modernos, escaleras de mármol y una fuente central que daba una atmósfera de verdadero estilo y elegancia. Todo muy chic y sofisticado. Mi amiga iba y venía haciendo presentaciones. Cuando nos vio, mejor dicho cuando vio al compañero que llevé, me saludó de lejos agitando la mano y siguió con su trajín. Makele ya tenía una cerveza en la derecha y dos canapés en la izquierda.El torneo empezó enseguida, por suerte. La primera pareja que nos tocó fueron dos tíos perfectamente vestidos, con trajes caros y modales muy cuidados. De esos que no dicen ‘órdago’ porque les debe sonar feo, dicen ‘todas’. El Make se quedaba mirándome como preguntándome qué significaba. “Que han echado órdago a juego, compañero”, le decía yo. “Es mano, se ja dao mus y ja cantao pares, asín que veo con 31, maestro” respondía él, dejando escapar el aire por las mellas de la dentadura. ¿Qué le iba a decir, si estaba de acuerdo y ya nos conocíamos hasta en la forma de pensar? Les metimos un 3-0 en media hora. Eran muy malos. Fue como robarle la piruleta a un niño. Las otras parejas dominaban un poco más el juego, pero no eran rivales tampoco para nosotros. Nos clasificamos primeros en el grupo sin sobresaltos y pasamos a la ronda de octavos de final, donde se empezaba a jugar ya por eliminación directa.Hicimos un descanso mientras terminaban los otros grupos y me llevé al Makelele a un sitio apartado. Mi obsesión era que no charlara con nadie y soltase uno de sus expresivos tacos. “Esto está chupao, compañero. Nos llevamos el plasma por cojones, estos no tienen ni puta idea”, me comentaba eufórico viendo el paño que nos había tocado. “¡Habla bien, Makelele, habla bien por favor!, le susurré.Llegan los octavos y nos toca contra dos señoras mayores. Elegantísimas y más enjoyadas que Tutankamón. Esperamos más de 15 minutos que acudieran a la mesa. Saludaron y se ubicaron con una exasperante tranquilidad. Una de ellas, con un ademán muy fino, hizo que acudiera un camarero y retirase los ceniceros de la mesa sin mediar consulta alguna. Era obvio que no podíamos fumar durante la partida. Makelele se desabrochó el cuello de la camisa y se aflojó la corbata. La americana ya se la había quitado hacía un rato. El verde fosforito de la camisa no disimulaba ni un ápice las dos tremendas aureolas que causaban los sudores de sus sobacos.Comenzaron a ligar, no mucho, pero siempre un escalón por encima de nosotros. Dos reyes sota para mí, dos reyes caballos para una de ellas. Medias de cuatros para nosotros, medias de seises para ellas. Duples gallegos, duples castellanos. No arriesgaban, no faroleaban. Eran transparentes y facilonas, pero jugaban con una lentitud y una parsimonia que nos sacaba de quicio. Se consultaban todo como si estuviesen en el salón de su casa charlando cómodamente. “Tengo dos reyes para ver los pares, Pitita”. “Si tienes dos reyes envídales 10 más, que estos caballeros tienen cara de no llevar nada, Marili”. Con jugadas así de inocentes nos iban ganando dos cero y era a cuatro juegos ganados. “¡Pedro (le llamé por el nombre de pila a mi compañero), no me mires así! Si llevan las dos pares y una de ellas declara inocentemente de postre que solo tiene dos reyes y la otra le manda envidar diez más, cómo quieres que vea con tres cuatros!". Pensé que llevaban mejores pares, pero no, iban con dos simples reyes nada más. Cuando sucedía al revés y veíamos lo que echaban confiando en lo que una de ellas declaraba, venía la otra y sacaba más. Y entre una mano y otra se contaban la vida y obra de los que se habían cruzado por el camino. “¿Has visto qué avejentado está Sebastián, Marili?. “¡Sí hija, no es para menos, con la operación que le hicieron!”. “¿Lo operaron?, ¿De qué?”... y así mano tras mano. ¡Nos estaban volviendo locos!Tuvimos suerte en un cruce de duples de primeras dadas y acortamos diferencias, pero el 3-1 lo hicieron ellas de la misma manera, en otro cruce con suerte. Y ya íbamos por dos operaciones, tres funerales, cuatro bodas y una comunión.Makelele estaba que no se lo podía creer. Hubiese apostado los dientes que le quedaban a que esta partida no la perdía ni ebrio ni dormido. Pero ya estaban 32 a 12 y las aureolas del sobaco le llegaban a la cintura. Se dio un negro de mano, de los que tanto le gustaban, con duples de caballos pitos, buscando el corte de ellas para rematar el juego o al menos acortar distancias. ¡Pero que va, se dieron mus! Se descartó de un as y le entró un rey. El resto fuimos a tres, menos el postre que se quedó a dos.Lo cortó mi compañero y dejamos grande y chica en paso. A pares órdago, obviamente.“¿Me quitas alguno, Marili?”, pregunta el postre. “¡Ninguno, Pitita!”, dice la otra.“Bueno, yo tengo dos reyes con un cinco y un cuatro”, añade Pitita. “¡Si te gustan, ve querida”!, le contesta Marili indiferente, mientras busca con la mirada un camarero para pedir su tercer Cardhú desde que empezó la partida. ¡Por Dios! ¡Cómo vais a ver, si son segundas dadas, sois postres, mi compañero va a una, estáis a falta de ocho...! Todo eso pasaba por mi mente, pensando que Make llevaba como mínimo dos reyes, porque yo también tenía solo uno y ni pares.El techo del hotel se le empezó a caer encima a Makelele cuando oye a Pitita insistir: “¿Entonces no te importa que vea, no Marili?”. Y se le terminó de desplomar cuando Marili, casi de pié y de espaldas agitando el brazo para que la vea el camarero, le contesta: “¡Pero ve, hija, ve. Ya sabes que si a ti te gusta, a mi también!”“¡A la mierda! ¡Eliminados por dos viejas charlatanas!”, soltó Makelele mientras se levantaba de la mesa indignado y se iba hacia la barra sin despedirse.Cumplimenté los saludos con aquellas agradables señoras y les felicité por su buen hacer musístico, todo con una sonrisa, pidiendo disculpas por la actitud de mi compañero. Fui a la barra, cogí al Make de un brazo y me lo llevé hacia la salida. Al recoger el abrigo se me acerca el mismo amable empleado del hotel que nos recibió. “Disculpe, la organización me ha encargado recaudar el dinero de la inscripción, son 600 euros”. ¡Menos mal que aceptaban tarjeta! La Visa estaba caliente, a punto de derretirse cuando me la devolvieron.Esta relación de amor-odio que tengo con el mus no se ha visto alterada hasta el día de hoy. Este episodio no hizo más que acentuarla. Odio el mus cuando pierdo de esta manera. Lo odio cuando me ganan sin saber jugar. Odio que esas dos señoras se hayan quedado con la idea de que son mejores que nosotros. Odio que Pitita le diga a Marili: “¡Vaya campeones de mus! Nos los hemos pasado por la piedra (no creo que hayan dicho eso, me lo estoy imaginando).” Odio que se lo cuenten a sus amigas y que no vuelvan a jugar hasta dentro de un año, quedándose tan a gusto con la sensación de que le han ganado al Quíntuple Campeón de España.Pero más amo el mus por todas las otras cosas buenas que me da cada día. Son demasiadas para enumerarlas aquí y esto se ha hecho muy largo ya.

ELDUQUE2UNA


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Comenzamos el zapping elogiando uno de nuestros blogs favoritos y animando al Gran Duque2una a seguir escribiendo a ese ritmo. ¡Oh, Grande de España! desde aquí te rendimos pleitesía:

2.- VER O NO VER (CHESPIR) miércoles 6 de diciembre de 2006

Ambiwo es jugando al mus, como su propio nombre indica, ambiguo. Para los contrarios y para el compañero, porque pronuncia frases que tienen más de un significado posible (‘al tran tran sin pasarte a nada’, ‘tres pitos pero puedo mejorar’).Y así todo el rato con expresiones ambivalentes que hacen que un extremo y otro se confundan, se mezclen, generando una incertidumbre que a la primera de cambio incita al contrario a invertir para “averiguar”, riesgo que Ambiwo es un maestro en capitalizar a su favor.De mano siempre dice al compañero: “Tengo juego malo, así que si lo cortas tendré que echar muchas. ¡Tu verás lo que haces!”.La maldita frase tiene mandanga. La mitad de las veces lleva juego y la otra mitad no lleva ni pares. Jugando de pareja con él, tienes la pelota en tu tejado antes de que hayas podido ver las cartas. Se las arregla magistralmente para ser el primero en hablar. Y una vez dicho lo suyo, no vas a hacer el panoli preguntando ¿lo corto o no lo corto? Ya te lo ha dicho: “¡Tu verás lo que haces!, que es lo mismo que decir: ‘si la cagas, a mi no me mires’. No obstante, es un virtuoso del juego en equipo, en su escala de valores no cabe el reprochar al compañero ningún error. Pero para el contrario es curiosamente demoledora esa particular manera de esconder y mostrar. Genera una tentación que cautiva y amedrenta al mismo tiempo. Querer o no querer. El trastorno producido por esa amalgama de atracción y miedo embarra el deseo original, la primera intención, la actuación propia y lógica para esa situación concreta.No es la ambigüedad en sí, sino el modo de expresarla y acompañarla con el lenguaje corporal lo que la hace efectiva ante el contrario, lo que le fuerza a formularse más de una interpretación, lo que le provoca reacciones alternativas. Lo que en definitiva produce miedo, duda y culpa, ingredientes que generalmente inducen al error.

Aquí también cabe el frecuentado consejo que suele darse a los niños cuando presencian una acción arriesgada o temeraria: “Esto jamás debéis intentarlo vosotros solos, siempre ante la presencia de un adulto”.Traducción para aprendices y novatos: “Tu no intentes lo de la ambigüedad que, al igual que a mí, te van a pillar el 99% de las veces. Espera a sacarte el Master, o sea después de haber pasado por caja unas 150 veces”.

Y vosotros ¿Qué pensáis?



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1.¿QUÉ ES LA VIDA SI NO MUS?
  miércoles 6 de diciembre de 2006

Es una gran pregunta y un gran artículo escrito por Jordi Briñol y publicado originalmente en su página www.elmus.org aunque se ha reproducido posteriormente en algún otro blog. El texto es una joya y en este blog-zapping nos sentíamos obligados a incluirlo,


¿Qué es la vida si no mus?
¡¡¡Órdago a la grande, a la chica, y si tenéis, a los pares!!!Con esta lapidaria frase, el muslari que se siente prácticamente perdido ante la escasez de puntos (amarrakos) que le faltan a sus contrarios para vencer, en clara y distante ventaja respecto de los propios, se lo juega todo. Es el final, el último suspiro agónico, el todo o la nada, ese "si muero ya me había hecho a la idea, pero como gane...", el dilema Shakesperiano del “Ser o no Ser”, un último alarde de coraje, entre el desespero y la esperanza.¿Quién en la vida, alguna vez, no ha tenido que echar un órdago?, siendo los contrarios la misma vida o, en todo caso, aquel sujeto o circunstancia cuya decisión o desenlace nos atormenta y significa, en esos momentos, lo único importante de nuestra existencia, el todo, la supervivencia.Probablemente todos alguna vez hemos tenido que echar ese órdago, y el que no lo haya hecho que no desespere, a buen seguro la vida le tiene preparada alguna maléfica "mano" en la que deberá "echarlas todas".El mus, “juego de envite de origen vascongado jugado, habitualmente, entre cuatro participantes y con baraja de 40 naipes”, según la Real Real Academia Española, es un reflejo de la vida misma, la plasmación de nuestro carácter, del verdadero yo que todos llevamos dentro e incluso, a veces, desconocemos, “el hombre es hombre cuando juega”. Durante el juego salen a flote nuestras ilusiones, frustraciones, los instintos más primitivos, manías y supersticiones. La verdadera personalidad, esa que a veces ni uno mismo quiere admitir, se sienta a la mesa sin filtros ni corsés que puedan disimularla. Los cuatro lances (grande, chica, pares y juego) dan para mucho. Si te haces fuerte a la grande deberás “tocar” los pares, pero si esos reyes no llegan... tranquilo, siempre quedará “la chica”, o “el juego”, o “el punto” si crees en la sentencia: “jugador de chica perdedor de mus”.Pero lo mejor del mus, la verdadera escuela de la vida, es cuando tras “envidarte diez” el contrario, tu le “echas doce más” (o quince, o “los dientes del choto”, que son dieciocho), sabiendo que tus cartas, una vez sobre la mesa, no ganarían ni en esa tómbola ferial, aquella en la que “siempre toca, si no un pito una pelota”. Llevas “perete”, pero tal y como van las cosas habrá que “remar”... y puede que mucho.Si los contrarios se miran, dudan, te creen “cargado”, se interrogan un “¿cuantos me quitas?” y al final responden “son muchas para mí”, esa sensación no la suple ni la mejor de las satisfacciones imaginables, eso si que es droga y no la mierda que algunos se meten... les has “robado”, tenían mejor jugada pero se “han echado para atrás”, y ese mérito es solo tuyo, y de tu compañero claro, sin cartas, sin jugada, solo con tu coraje, o tu inconsciencia, en definitiva... con dos cojones!. Ya estás ahí, “ya llueve menos”, y encima ellos están tocados, es tu turno, solo tu eres dueño de tu destino.La vida constantemente nos somete a decisiones en las que tenemos que “echar más piedras” de las que podríamos ganar en pura lógica y de acuerdo con las cartas que nos ha tocado jugar en este estadio de nuestras almas.El jefe no está dispuesto a subirte el sueldo; el responsable de tu selección no lo tiene claro entre tanto candidato; la casera parece firme en no bajarte el alquiler; el vecino no piensa bajar la música; el urbano te ha pillado al pasar en rojo; el director del banco te dice que no puede mejorarte las condiciones de la hipoteca, ...Tantas y tantas situaciones nos plantea la vida en las que, con la objetividad en la mano, no tenemos más argumentos que una clara resignación, un “a tragar”, “que sea lo que Dios quiera”, que escapan a nuestro control. Y es en tales situaciones cuando aparece el muslari, aún sin saber que lo es, aún sin haber jugado jamás al mus: “si no me aumenta tendré que valorar otras ofertas más rentables”, “le ruego me avisen pronto porque tengo varias entrevistas”, “si no se adapta a mis posibilidades me buscaré otro piso”, “como no bajes la música te pegaré cuatro ostias”, “agente, le juro que estaba en ambar, además voy a ver a mi primo, el alcalde, que me espera en el ayuntamiento”, “Sr. director, prepáreme la documentación para cancelar la hipoteca”,...Ninguno de esos argumentos es cierto ni pensamos llevarlo a cabo, ¿como le voy a dar de ostias al vecino si me saca medio metro?, ¿dónde voy a trabajar con mis antecedentes laborales y, aún más, penales?, ¿en que otro banco van a aceptar a un miserable como yo con una nómina tan pírrica y contrato de seis meses?. Es igual, en esos momentos no se piensa en el futuro ni en el pasado, solo el presente existe, y el resto de nuestra vida dependerá de la cara de seguridad con la que echemos ese órdago...Esa mirada fría, ese rostro inexpresivo y ese tono de voz fuerte, seguro, aunque interiormente vacilante. Seguidamente la pausa eterna, aquellos segundos que parecen minutos, horas, días completos, y al final... un resignado “de acuerdo, Ud. gana”. ¡Hemos triunfado!, los naipes que nos repartió la vida eran pésimos, no había otra opción a parte del “resignarse o morir”, pero nuestro adversario no lo sabía, se lo tragó, no tuvo el valor necesario para querer el órdago y comprobar nuestra jugada, al fin y al cabo sus cartas no eran tan buenas.Pero... ¿y si lo pierdes?, ¿y si el tipo quiere el órdago y llevaba “ley”?. El mundo se te cae encima, jamás una frase pudo ser tan gráfica en este caso como aquella de “tierra trágame”, te conviertes en el increíble hombre menguante, quisieras no estar ahí, de hecho quisieras no haber nacido, maldices tu suerte y “tus cojones”, recuerdas esa frase adivinatoria de tu madre: “no te metas donde no te llaman”, tienes ganas de llorar aunque tu orgullo, y sobretodo el espasmo muscular múltiple, y por ende de tus lagrimales, te lo impiden... ¡¡¡a la mierda!!!, como diría Fernando Fernán Gómez.Estas acabado, por fin sabes que se siente cuando se esta muerto, muerdes el polvo y conoces su sabor, se hace el silencio, el mundo, a tu alrededor, avanza a cámara lenta y la vida entera pasa por tu mente en diapositivas. Todas estas sensaciones son realidad cuando pierdes ese órdago de farol que acabaste de echar en “la partida buena”, todo por haber escogido un mal momento o no mostrar suficiente seguridad. Solo el tiempo, los naipes, las siguientes manos, si el desconcierto y tu estado de shock te permiten aguantar, quizás te den un suspiro, una revancha.Es entonces, cuando medio noqueado, el Dios del mus agradece tu fidelidad, te entra “un cañón”, “cuatro barbas de primeras dadas” y encima ves de reojo un seña perdida de “duplex”. No quieres el envite a grande, aceptas 3 a chica, para despistar, a los pares metes 5, te revocan con un órdago... ¡si!, ¡te lo han echado ellos pensando que llevas “pitos”! y, de pronto, la tormenta se desvanece, de nuevo sale el sol, el cielo se abre sobre de ti, renace el ave fénix, no existe el mundo, ni la familia, ni el trabajo, ni la enfermedad, tu corazón vuelve a palpitar de nuevo... y mucho, sonríes, miras a tu compañero y lanzando tus cuatro cartas sobre la mesa sentencias con ojos de venganza... ¡quiero!, mientras tus hormonas confundidas se estimulan con el deleite que te produce observar la expresión del tipo cuyas cejas le delataron al pasar la seña.Has ganado la batalla, pero la guerra continúa, “carpe diem”, disfruta el momento, memoriza todos y cada uno de esos instantes de gloria y, sobretodo, nunca caigas en el craso error de creerte superior, aunque lo simules, no le des al adversario motivos que recordarte cuando el viento cambie. Es el ciclo vital, naces y mueres, para volver a nacer. La clave está en que mientras vivas lo hagas dignamente, sin faltar a tus semejantes, y si es tiempo de morir, lo hagas con la cabeza bien alta... o al menos así lo crean tus verdugos. Vive estudiando tus posibilidades y escoge el mejor momento para echar el órdago a la vida, y si a pesar de ello dudas... ¡que no se te note!.
JORDI BRIÑOL



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